La práctica de la deliberación ética para formar parte de un Comité de Ética de los Servicios Sociales

La comunidad autónoma de Andalucía está trabajando intensamente en la constitución de su primer Comité de Ética de los Servicios Sociales, cuya aprobación se prevé para el primer trimestre del año 2024. Este Comité de Ética se crea por mandato legal, ya que se encuentra recogido en el articulo 71 de la Ley 27/2016, de 27 de diciembre, de Servicios Sociales de Andalucía. En este sentido, y dado que se viene trabajando más de año y medio en el desarrollo del Decreto regulador del mismo, se ha programado una acción formativa avanzada en ética aplicada, a través del Instituto Andaluz de Administración Pública, de manera que se facilite la preparación de diferentes perfiles profesionales, dentro de la Administración Pública, para que se puedan postular para formar parte del citado Comité de Ética, de manera que deberán aprender a deliberar.

Maria Alicia Zamora Calvo y Ana Castillo Ayala tienen un artículo denominado Aplicación del proceso deliberativo ante dilemas éticos: actuación del comité de ética asistencial en un caso clínico. En él se resume la deliberación como «el análisis detenido de las circunstancias y consecuencias que concurren en una situación concreta, y por tanto también en la identificación de los cursos de acción posibles y de entre todos ellos, del curso óptimo. Eso es deliberar«.

Sabemos, por el autor Diego Gracia (2004), que la Deliberación es un proceso crucial en la toma de decisiones, que implica examinar detalladamente las distintas circunstancias y consecuencias que intervienen en una situación concreta. Al analizar todos los aspectos relevantes, se busca identificar los diferentes cursos de acción posibles y, finalmente, seleccionar el curso óptimo: la decisión que nos parece más indicada en cada caso, y sobre la que en última instancia deberemos considerar si es legal, si es sostenible en el tiempo, así como si la defenderíamos públicamente.

Cuando nos encontramos en una encrucijada, esto es, ante una decisión poco-fácil en la que no queda claro cuál es el mejor camino ante una determinada situación (tomar uno de ellos perjudica algún aspecto de la situación, ahí está la encrucijada, y es completamente irreconciliable optar por uno o por otro, algo se pierde o algo se deja de ganar). Ante estas situaciones tan complicadas, la deliberación nos permite explorar todas las opciones disponibles y evaluar las implicaciones y resultados de cada una, y con detenimiento. Esta reflexión profunda nos ayuda a comprender mejor las complejidades y potencialidades de los resultados de nuestras decisiones. Además, al deliberar, es importante considerar tanto los aspectos racionales como los emocionales. Las emociones y los valores personales pueden influir en nuestras elecciones, por lo que es esencial prestar atención a nuestras intuiciones y sentimientos. Sin embargo, también debemos hacer uso de la razón y el juicio crítico para evitar decisiones impulsivas o basadas únicamente en emociones momentáneas. Es por ello que la deliberación va a implicar examinar con detenimiento los elementos clave de la situación, como los factores que pueden influir en el resultado, las posibles ramificaciones a corto y largo plazo, y las consideraciones éticas y morales, como los valores y las consecuencias que están detrás de las acciones. Es un proceso que nos invita a reflexionar, analizar y sopesar las diferentes alternativas.

En resumen, la deliberación es un proceso de análisis profundo que nos permite considerar todas las variables y posibilidades antes de tomar una decisión. A través de la reflexión cuidadosa y la evaluación de las opciones, podemos llegar al curso de acción óptimo que mejor se alinee con nuestros objetivos y principios.

En este sentido, «La práctica de la deliberación ética para formar parte de un Comité de Ética de los Servicios Sociales» es una acción formativa pionera en estas materias en Andalucía, pues hasta la fecha no se cuenta con Comités de Ética específicos dentro del Sistema Público de los Servicios Sociales, aunque sí en el ámbito de la Salud, pues nos llevan décadas de ventaja en la práctica de la deliberación. Este curso avanzado en materia de ética aplicada a la intervención social ha sido impartido por Inmaculada Asensio Fernández, Trabajadora Social y directora de la Estrategia de Ética de los Servicios Sociales de Andalucía, así como por Begoña García Álvarez, que durante toda su carrera profesional se ha desempeñado como Trabajadora Social (recientemente jubilada), pero que también ha formado parte del Comité de Ética de los Servicios Sociales de su comunidad autónoma: León.

Por su parte, las personas asistentes trabajan en el Sistema Público de Servicios Sociales de Andalucía, así como provienen de sus diferentes provincias. Ejercen fundamentalmente en servicios sociales comunitarios, tanto en los equipos interdisciplinares (trabajo social, educación social y psicología), como en puestos de responsabilidad dentro de su organigrama funcional: directoras de centros de servicios sociales comunitarios (de Almería y de Granada) y un director de una residencia de personas mayores de la provincia de Huelva.

Foto de grupo durante la realización de la acción formativa en Almería.

Los objetivos de la acción formativa se han centrado en:

(1) Profundizar en el conocimiento de la deliberación, a través de la práctica basada en el Método Deliberativo creado por el autor Diego Gracia (año 2004).
(2) Practicar la deliberación a través de supuestos prácticos reales y de situaciones prácticas que se pueden dar en servicios sociales.

De este modo, las personas asistentes han podido aprender los pasos del Método Deliberativo que se utiliza de manera generalizada en todos o casi todos los Comités de Ética y de Bioética en España. Pero, además, dado que el curso ha tenido una duración de 40 horas, se ha practicado de manera intensiva la deliberación, a través del abordaje de situaciones muy realistas que se pueden dar en los servicios sociales, y cuyo denominador común es la dificultad en la toma de decisiones y la concurrencia de toda una serie de dilemas y conflictos éticos en la persona profesional titular de la intervención.

Cabe destacar que el alumnado ha tenido la oportunidad de plantear casos reales que se han encontrado en su práctica profesional, protegiendo la confidencialidad e identificación de personas y lugares, de manera que se ha deliberado sobre situaciones genuinas que han aportado una excelente manera de aprender para todas las personas participantes.

Los contenidos del curso se han organizado en las siguientes unidades de conocimiento:

Contenidos: 1.- Ética aplicada a los servicios sociales 1.1. Conceptos básicos 1.2. Principales corrientes teóricas de la ética aplicada 2.- La toma de decisiones en servicios sociales: escenarios de especial complejidad 2.1. Principales dilemas éticos que se detectan en servicios sociales en España 2.2. Herramientas para hacer frente a esas situaciones 2.3. Los Comités de Ética de los Servicios Sociales 2.4. las Auditorías Éticas 3.- La práctica deliberativa 3.1.- Metodología de análisis de casos 3.2. Profundización en la metodología deliberativa del Dr. Diego Gracia 4.- Casos prácticos 4.1. Practicar la deliberación sobre situaciones conflictivas que se pueden dar en servicios sociales.

El resultado de la experiencia ha sido tremendamente positivo para todas las personas que han participado, a juzgar por los comentarios expresados abiertamente en el grupo, que progresivamente fue avanzado en cohesión y confianza en el transcurso del mes que duró el curso, y que propició la generación de un clima de unión y colaboración mutua entre todas las profesionales, llegando a resultados deliberativos muy útiles para incorporar en las dinámicas de funcionamiento de los equipos de trabajo.

La iniciativa de implementar Espacios de Reflexión Ética en los centros de servicios sociales comunitarios ha sido muy bien recibida por las directoras que han realizado el curso, quienes reconocen la importancia de contar con herramientas y recursos para abordar dilemas éticos en su práctica profesional, y ven en estos espacios una oportunidad para fortalecer la ética en el trabajo diario que se lleva a cabo en los equipos de trabajo. Estos espacios permiten discutir situaciones concretas, analizar sus implicaciones éticas y buscar soluciones éticas adecuadas, considerando siempre el bienestar de las personas atendidas.

Además, la inclusión específica de estos Espacios de Reflexión Ética en el despliegue de objetivos de desarrollo de la Estrategia de Ética de los Servicios Sociales de Andalucía, muestra el compromiso del gobierno regional con el desarrollo de una práctica profesional ética y de calidad en el ámbito de los servicios sociales. Esto refuerza la importancia de la ética como elemento fundamental en la toma de decisiones y en la prestación de servicios sociales de calidad.

Inmaculada Asensio Fernández.

*** Referencia al texto legal referenciado: articulo 71 de la Ley 27/2016, de 27 de diciembre, de Servicios Sociales de Andalucía:

Artículo 71. Comité de Ética de los Servicios Sociales.

1. Se crea el Comité de Ética de los Servicios Sociales como órgano colegiado consultivo, adscrito orgánicamente a la Consejería competente en materia de servicios sociales y con autonomía funcional, con la finalidad de garantizar el derecho de las personas, sin discriminación social alguna, al respeto a su autonomía, personalidad, dignidad humana e intimidad.

2. El Comité de Ética tendrá las funciones de:

a) Favorecer la toma de conciencia profesional y ciudadana de la importancia de una reflexión ética en el marco de los servicios sociales.

b) Promover la introducción de perspectivas éticas en las actuaciones sociales.

c) Deliberar sobre los valores presentes en los conflictos éticos en orden a tomar las mejores decisiones posibles.

d) Dar respuesta a las consultas sobre las problemáticas éticas particulares provenientes de las personas trabajadoras, usuarias o familiares que puedan surgir en el desarrollo de las intervenciones sociales.

e) Proponer protocolos de actuación para aquellas situaciones que, por su mayor frecuencia o por su gravedad, generen conflictos éticos.

f) Promover y colaborar en la formación continua en ética de sus miembros y de los profesionales de los servicios sociales.

g) Todas aquellas que le sean asignadas en la Estrategia de ética de servicios sociales.

3. El Comité de Ética estará integrado por profesionales de reconocido prestigio en el ámbito de los servicios sociales con capacitación, competencia y preparación adecuadas, y tendrá una composición paritaria. Los miembros del Comité actuarán con plena independencia e imparcialidad. El Comité de Ética se regirá por lo dispuesto en el artículo 22 y en la sección primera del capítulo II del título IV de la Ley 9/2007, de 22 de octubre, de Administración de la Junta de Andalucía.

4. Reglamentariamente se determinarán la composición, funciones y el funcionamiento del Comité de Ética, si bien las normas de régimen interno serán aprobadas por el propio comité.

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