El Trabajo Social en Educación está en peligro de extinción

Cada vez quedan menos ejemplares de trabajadoras y trabajadores sociales en el Sistema Educativo, y tanto es así que los que quedan pueden ser considerados raras avis.

rara avis. Loc. lat. ; literalmente ‘ave extraña’. 1. m. o f. Persona o cosa conceptuada como singular excepción de una regla cualquiera. U. m. en f. RAE.

A través de este escrito quiero comunicar que en los Equipos de Orientación Educativa -dependientes de las diferentes Delegaciones Territoriales de Educación en ANDALUCÍA- existe una llamativa falta de personal titulado en Trabajo Social, que además forman parte de las plantillas de profesionales incluidos en la RPT (Relación de Puestos de Trabajo) correspondientes en dichos Equipos de Orientación.

Esta ausencia injustificada ha generado varios efectos, siendo los más llamativos los siguientes:

  • que no exista la percepción de su utilidad para el resto de profesionales que trabajan en orientación educativa, ya que es la gran desaparecida, pero en algunas provincias más que en otras.
  • que se desconozca que esta figura forma parte de las plantillas de profesionales de los Equipos de Orientación Educativa (en adelante EOE).
  • que las funciones de las trabajadoras y trabajadores sociales que quedan en Educación, vayan quedando relegadas a lo mínimo: asistencia a las comisiones de absentismo y labores de asesoramiento puntual en temas concretos, lo cual repercute directamente en la calidad de la atención y orientación que se brinda a las y los estudiantes y a sus familias.
  • que en los centros educativos se están dejando de atender determinadas cuestiones directamente relacionadas con la calidad de vida del estudiantado: temas de bullying, donde el trabajo social tiene mucho que decir, maltrato familiar, violencia de género en parejas adolescentes, embarazos no deseados, inclusión educativa, etc.

Los pocos o pocas profesionales de este perfil que quedan, sobreviven en el diminuto trocito de hielo que se ha despegado del iceberg denominado Sistema Educativo, cual oso polar vagando en la inmensidad del océano.

Imagen tomada de: https://acortar.link/m2dCCi

¿Sobrevivirá?

Algunos perfiles profesionales que trabajan en esos Equipos de Orientación Educativa afirman que el papel de los y las trabajadoras sociales de los EOE lo pueden asumir los Servicios Sociales Comunitarios:

Para eso están los Servicios Sociales Comunitarios (me dijo en una ocasión una orientadora educativa; aquí no hacen falta trabajadores sociales, si surge algo medianamente importante se remite a las familias a los servicios sociales).

Sería interesante saber lo que opinan los Servicios Sociales Comunitarios de esta afirmación.

Las trabajadoras sociales de largo recorrido en la práctica profesional conocemos muy bien el ámbito comunitario -desbordado y colapsado, por cierto- sabemos que es incierto que las funciones del trabajador y la trabajadora social de Educación se puedan asumir desde los Servicios Sociales Comunitarios (lo que no podemos afirmar es si las estarán asumiendo otros perfiles profesionales…). Ahí lo dejo.

El desarrollo de la Escuela Inclusiva requiere de la incorporación de figuras profesionales que se constituyan como facilitadoras de itinerarios de resiliencia (Trabajo Social) que puedan dar respuesta a las necesidades de adaptación que presenta el alumnado para el correcto afrontamiento de las situaciones de discapacidad, absentismo, bullying, precariedad económica y problemas familiares con repercusión en la dinámica de funcionamiento en el entorno educativo y con el rendimiento en clase, violencia de género en la adolescencia, movimientos migratorios, etc.

No todas las personas gozan de las mismas oportunidades, incluso desde su mismo nacimiento, y esto se pone de relieve en el contexto escolar.

De hecho, el «ACUERDO de 25 de noviembre de 2003, del Consejo de Gobierno, por el que se aprobó el Plan Integral para la Prevención, Seguimiento y Control del Absentismo Escolar«, señalaba en su apartado «I. El Absentismo Escolar y sus Causas», que «El trabajo de los educadores y trabajadores sociales con las familias es un elemento fundamental por cuanto la posibilidad de un contacto personal permite abordar una serie de cuestiones de gran importancia relacionada con los modos de vida y cultura de determinados colectivos que pueden estar condicionando la asistencia regular a los centros». Y continua afirmando que «El absentismo de origen fundamentalmente escolar se manifiesta en rechazo de la escuela, inadaptación escolar y desinterés por las tareas escolares. Para superarlo se debe motivar a las familias para que mantengan contactos periódicos con el tutor, se deben analizar las dificultades de adaptación a las tareas escolares y acordar una estrategia de ajuste y adaptación de la enseñanza con la implicación de los equipos docentes, departamento de orientación del centro o equipo de orientación educativa y trabajadores sociales«.

Los centros educativos son el contexto idóneo para facilitar el aprendizaje de las normas básicas de convivencia y donde todas las diversidades se visibilizan y entran en comunicación y convivencia, requiriendo algunas realidades sociales de cierto apoyo y/o acompañamiento para compensar las dificultades que muchas personas y familias muestran desde etapas tan importantes para el desarrollo moral del ser humano, que además coinciden con estadíos muy tempranos del desarrollo evolutivo.

Dentro de las funciones que presenta el Trabajo Social en Educación, se encuentra proporcionar asesoramiento y apoyo técnico al profesorado y a los centros, para dar respuesta educativa ajustada -prioritariamente- a la atención a las dificultades de inclusión en el medio educativo (con especial incidencia en el absentismo), la diversidad, entendida en su sentido más amplio; y también a la atención a las necesidades del alumnado con discapacidad, y las necesidades de adaptación cultural que plantean los movimientos migratorios.

Tal como inició León Tolstoi su obra Ana Karenina «Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero las infelices lo son cada una a su manera», y esto es una realidad absolutamente insoslayable para el colectivo profesional del Trabajo Social, y cuyas principales manifestaciones en la infancia debutan desde las primeras etapas educativas.

El medio escolar es donde más tiempo pasan las personas menores de edad, y donde más de cerca se pueden observar las situaciones de maltrato a la infancia.

Dejar de contemplar la figura profesional del Trabajo Social en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de las Delegaciones Territoriales de Educación correspondientes reduce a la mínima expresión la posibilidad de realizar trabajo social en los Equipos de Orientación Educativa. También limita las posibilidades de detectar esas dificultades sociales para intervenir de manera coordinada con la comunidad educativa en sus diferentes dimensiones (alumnado, familia, profesionales de la educación..) y también con los Servicios Sociales Comunitarios de cada zona, en caso necesario.

El Trabajo Social en el contexto educativo se basa en principios de igualdad, justicia social y respeto a los derechos humanos.

Por tanto, es necesario que se ponga especial atención en cubrir las plazas vacantes de Trabajo Social que están quedando desdotadas dentro de los Equipos de Orientación Educativa dependientes de las diferentes Delegaciones Territoriales de Educación de cada una de las provincias de ANDALUCÍA,

Sobre la situación en la que se encuentra el TRABAJO SOCIAL EDUCATIVO EN ANDALUCÍA, comparto el enlace al Informe del Consejo Andaluz de Colegios Profesionales y Oficiales de Trabajo Social, a través de su comisión de Educación, sobre la situación y funciones del Trabajo Social en el ámbito educativo en Andalucía.

Inmaculada Asensio Fernández.

2 comentarios en “El Trabajo Social en Educación está en peligro de extinción

  1. Rosa Maria dijo:
    Avatar de Rosa Maria

    Totalmente de acuerdo, y digo más, no solo en cubrir las vacantes que hay, sino en dotar de mas plazas para trabajar en este ámbito , que cada vez presenta unas problemáticas mayores, reflejo de la inestabilidad de la sociedad en que vivimos y que necesita que se le preste una atención especializada y coordinada con el resto de servicios de manera rápida y efectiva.

    • inmaculadasol dijo:
      Avatar de inmaculadasol

      Totalmente de acuerdo, Rosa.
      Esta sociedad es compleja y líquida, en cuanto a vínculos. Surgen nuevos problemas sociales con una repercusión clara en el contexto educativo, donde la infancia pasa la mayor parte del tiempo… ¡No hay derecho a empobrecer aún más la dimensión educativa!
      Queremos escuelas inclusivas.
      Gracias de nuevo Rosa.

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