
Recupero hoy uno de esos pequeños regalos que me ha dejado el camino profesional y que, aunque ocurrió hace tres años, me sigue haciendo muchísima ilusión recordar. En 2023 contactó conmigo un grupo de estudiantes de Trabajo Social de la Universidad Complutense de Madrid que había creado en X el perfil «Inmistas» (@TSGrupoE2), un espacio con el que querían contribuir a dar visibilidad a su futura profesión tomando como referencia mi figura y mi trayectoria profesional. Confieso que descubrirlo me sorprendió y me emocionó profundamente. Saber que estudiantes que comenzaban a construir su propia identidad como trabajadoras y trabajadores sociales habían encontrado en mi recorrido alguna forma de inspiración fue, y sigue siendo, un enorme privilegio. Porque quizá una de las cosas más bonitas que pueden ocurrirnos después de años de profesión es descubrir, casi sin saberlo, que alguna palabra, alguna iniciativa o alguna forma de entender el Trabajo Social ha llegado a quienes vienen detrás. A ellas y ellos, aunque haya pasado el tiempo, mi agradecimiento y mi cariño por aquella preciosa sorpresa.
Inmaculada Asensio Fernández.